lunes, 14 de noviembre de 2011

REZAR POR LOS DIFUNTOS

Cuenta el anterior Arzobispo de Sevilla, Mons. Carlos Amigo, que cierto día recogió en su coche a un soldado que hacía autostop. En un momento del trayecto pasaron por delante de una gasolinera en la que, hacía pocos días, unos atracadores habían matado a uno de los empleados. El obispo le dijo al muchacho:
—Si te parece vamos a rezar un padrenuestro por un buen hombre que trabajaba en esa gasolinera y le mataron hace unos días.
Rezaron juntos. Al llegar al final del viaje, el soldado se despide:
—Muchas gracias por haberme traído en su coche y, sobre todo, por ese padrenuestro. "El buen hombre de la gasolinera" era mi padre.

En este mes de noviembre la Iglesia nos pide que no olvidemos que hemos nacido para ir al cielo donde está Dios, nuestro Padre. También quiere la Iglesia que recordemos a nuestros familiares y amigos que ya han muerto. Que nuestro recuerdo se convierta en oración para que ellos se encuentren ya plenamente en la casa del Padre.

LOLO Y LA MUERTE


Nunca muere el lucero de la madrugada ni el sol lo ahoga. Sólo ocurre que cambia de cielo”. Así escribió el beato Lolo, periodista, en su diario el 5 de septiembre de 1965. Y 12 años antes de su muerte, el mismo día 3 de noviembre, entonces de 1959, decía: «Hoy el día sabe a andén de ferrocarril, cuando llega el tren y se baja el amigo a quien hace mucho tiempo no veíamos. Ya Tú estás aquí, sentado junto a mi sillón, y yo te echo el brazo efusivamente por los hombros, mientras, en la hondura, siento tus manos que me palmean anchamente el corazón como a unas espaldas»

SUGERENCIAS PRÁCTICAS PARA CREAR AMBIENTE CRISTIANO



1. Bendice la mesa, también cuando comas fuera de casa o con amigos.
2. Pon unos azulejos, con una imagen de la Virgen o de un santo, en la fachada de tu casa.
3. Recuerda al kiosquero de tu calle que la ley prohíbe exponer a la vista revistas pornográficas.
4. Si estás casado y tienes hijos, no te limites a solicitar en el colegio la enseñanza de la religión para tus hijos: comprueba lo que les enseñan y protesta –como cualquier consumidor estafado- si les dan gato por liebre.
5. Cancela tu suscripción a ese periódico que siempre habla mal de la Iglesia y del Papa.
6. Sustituye el “hasta luego”, “menos mal”, “quizás”, por “adiós”, “gracias a Dios”, “si Dios quiere”.
7. Atrévete a elogiar ante tus amigos la santa pureza, la mortificación corporal, la virginidad o la obediencia al Papa.
8. En Navidad envía christmas con un Nacimiento, no con niños cursis jugando con la nieve.
9. No te cuelgues un colmillo al cuello sino una cruz. Ella te recordará que eres discípulo de Cristo.
10. Repasa el catecismo con sus hijos.
11. Con la misma desenvoltura con que citas a Mahoma, Gandhi o Martin Luther King, prueba con la Epístola a los Filipenses, el Evangelio de San Mateo o San Cirilo de Jerusalén.
12. No regales el libro más vendido sin comprobar antes que no se trata de la última basura del planeta. Busca mejor una obra clásica de espiritualidad.
13. Si necesitas contratar una empleada del hogar para atender tu casa, tus hijos o a los abuelos, trátala como si fuera Cristo, pagándole con justicia y generosidad, velando por su salud y tiempo libre, ocupándote de sus problemas como si fuera un miembro más de la familia.
14. No almacenes tu dinero. Ahorra pero también da vida con tus bienes. Ayuda a los que no tienen. Tus bienes no son totalmente tuyos. Semanalmente destina parte de tu dinero a ayudar a los más necesitados.
15. Si eres empresario, no despidas a tu empleada embarazada. Ahora más que nunca necesita más el empleo. Además llevar una vida dentro es señal de ilusión y esperanza, y esto influye positivamente en el trabajo a realizar.
16. Habla bien de la gente. Resalta lo positivo. Los amargados ya se encargan de murmurar y recordar los defectos de los demás.
17. Deja de escuchar esa emisora de radio que te genera tanto odio hacia los políticos. Reza por ellos y exígeles tus derechos, pero con caridad.
18. No digas que defiendes la vida si después no te implicas en ayudar a las madres en gestación que viven situaciones difíciles.
19. Visita a los enfermos y no les cuentes tus problemas. Escucha y consuela.
20. Cuando vayas de viaje y visites una iglesia, saluda primero al Santísimo que está en el sagrario. Y si puedes, no lo saludes solo, llévate alguien contigo.
21. Difunde imágenes bonitas de la Virgen.
22. A los novios que se van a casar regálales un hermoso crucifijo o una buena imagen de la Sagrada Familia.
23. Haz publicidad de las películas que te han gustado porque llevan valores humanos y cristianos. No lo hagas si contienen alguna escena inconveniente.

domingo, 13 de noviembre de 2011

LA LABOR SOCIAL DE LA IGLESIA EN ESPAÑA EN CIFRAS (datos del 2010)


Estas son las cifras de la labor de Iglesia Católica en España:
• 5.141 Centros de enseñanza; 990.774 alumnos. (Ahorran al Estado 3 millones de euros por centro al año).

• 107 Hospitales (Ahorran al Estado 50 millones de euros por hospital al año).

• 1.004 Centros; entre ambulatorios, dispensarios, asilos, centros de minusválidos, de transeúntes y de enfermos terminales de SIDA; un total de 51.312 camas (Ahorran al Estado 4 millones de euros por centro al año).

• Gasto de Cáritas al año: 155 millones de euros.

• Gasto de Manos Unidas: 43 millones de euros .

• Gasto de las Obras Misionales Pontificias (Domund): 21 millones de euros.

• 365 Centros de reeducación para marginados sociales: ex-prostitutas, ex-presidiarios y ex-toxicómanos; 53.140 personas. Ahorran al Estado, medio millón de euros por centro.

• 937 orfanatos; 1 0.835 niños abandonados. Ahorran al Estado 100.000 euros por centro.

• El 80 % del gasto de conservación y mantenimiento del Patrimonio histórico-artístico. (Se ha calculado un ahorro aproximado al Estado de entre 32.000 y 36.000 millones de euros al año).

Todas estas partidas suponen para la economía española un ahorro global anual aproximado de: 68.200 millones de Euros.

martes, 27 de septiembre de 2011

ADORACIÓN EN CUATRO VIENTOS

He querido escribir este texto para compartir con vosotros la vivencia de aquel acontecimiento.




En aquel inmenso descampado, ya tocado por las sombras que la noche traía, todavía podía contemplarse el tejido de jóvenes formando un tapiz de camisetas multicolores, banderas de cientos de naciones y pancartas con eslóganes en todos los idiomas del mundo. Esperábamos al Papa. Esperábamos oír sus palabras. Esperábamos acoger interiormente la oración que él mismo había preparado para consagrar a los jóvenes al Sagrado Corazón de Jesús. Y de pronto la multitud congregada estalló en cantos y alabanzas. Como una sola garganta exultamos repletos de una fe colmada de alegría. El Sucesor de Pedro estaba allí. El Siervo de los Siervos de Dios estaba allí. El Dulce Cristo en la tierra estaba allí e iba a hablarnos.


Tan pronto como sus palabras llegaron a nuestros oídos se desató un viento impetuoso, fuerte, rabiosamente fuerte. Muchos pensaron inmediatamente en un nuevo Pentecostés: los pueblos de la tierra representados en sus jóvenes, con Pedro y unidos a Santa María, sentían la cercanía de un Dios que siempre había estado ahí. Viento penetrante que nos sobrecogía, y nos hacía sentirnos dichosamente pequeños ante una realidad en la que intuíamos la acción del Creador y Redentor del mundo. Pero con el viento vino también la lluvia. Al principio la percibimos como una respuesta a nuestras plegarias de unas horas antes, cuando estábamos sometidos a un calor inmisericorde. Pero poco a poco la lluvia se intensificó…, y el Papa no pudo continuar. Desconcierto. Desaliento. Desánimo. La muchedumbre seguía allí pero llena de preocupación. Todo podía estropearse y terminar en desastre. Con dificultad el Papa nos pidió una oración más intensa para que se pudiera continuar la vigilia. Rezamos y seguimos permaneciendo en pie. Las palabras y la figura de aquel “humilde trabajador de la viña del Señor” nos hicieron reaccionar, ante el viento fuerte y la lluvia intensa, con generosidad, arraigados y edificados en Cristo, fuertes en la fe…Y poco a poco la lluvia fue cesando, y el Santo Padre, completamente empapado, continuó con la oración.


Y de repente, la majestuosa Custodia de Arfe brotó del suelo. Custodia hermosa, forjada de fe traducida en arte para albergar al Amor de los amores. Y el Santísimo Sacramento fue mostrado. Todos los que estábamos allí empezábamos a hablar con una misma lengua: la lengua de la adoración. La adoración estaba hecha de silencio: un silencio total, inmenso, que testimoniaba el impresionante amor de la juventud mundial al Dios-Escondido. Aquel amor formaba parte de la mochila que llevábamos dentro de nuestra alma. La adoración de Cuatro Vientos estaba hecha de rodillas en tierra: de una actitud que reconoce la grandeza de un Dios que por amor se ha hecho hombre, ha muerto en cruz y se ha quedado como Alimento. Aquella adoración estaba hecha de ojos de admiración y gratitud por un Dios que ha querido estar al alcance de cada ser humano. Aquella adoración estaba hecha de lágrimas: lágrimas que traslucían dolor por las faltas de entrega a los demás, por las ofensas a Dios en la persona del más débil, por la indiferencia ante el sufrimiento de los demás, por las veces que no hemos respondido con amor al Amor.


Después de la bendición con el Santísimo la lluvia de nuevo volvió a la acción…, pero ya no nos importaba porque estábamos empapados de la presencia del Todopoderoso que fortalecía nuestro ánimo.


Los cantos, los abrazos, la alegría y la cena compartida rubricaron aquella transformante adoración en Cuatro Vientos.

jueves, 25 de agosto de 2011

EM-PAPA-DOS



Remedios Falaguera. ALMUDI. 22.08.2011

Permitidme que os recuerde –cada uno de vosotros sois conscientes de ello– que la vida es una gran aventura en la que no importa quién acumula más riqueza ni quién llega más lejos, sino quién ama más.



No tengo palabras para agradecer a los jóvenes participantes de la JMJ la extraordinaria lección que nos han dado estos días. No solo por vuestra alegría y fortaleza, por vuestro entusiasmo y generosidad, por vuestra capacidad de hacer del limón limonada; sino porque con vuestro saber estar nos habéis demostrado que la vida de fe, esperanza y buen hacer vale la pena. ¡Habéis estado a la altura de lo que se esperaba de vosotros! ¡Os habéis currado nuestro respeto!.
«Vuestra fuerza —como os dijo anoche Benedicto XVI con su sonrisa tierna y socarrona—, es mayor que la lluvia». Y añadió: «Conservad la llama (del Amor) que Dios ha encendido en vuestros corazones: procurad que no se apague, aunque vengan más lluvias… Dios saca bien de todo!».
Queridos jóvenes, permitidme que os recuerde, cada uno de vosotros sois conscientes de ello, que la vida es una gran aventura en la que no importa quién acumula más riqueza ni quién llega más lejos, sino quién ama más. La gente espera de vosotros que seáis hombres y mujeres fuertes, virtuosos, para luchar por cosas grandes, para mantenerse y resistir a todo tipo de presiones, con generosidad, justicia y prudencia. Sin miedo, sin temor, con coraje, y con mucha, muchísima alegría.
Sintiéndoos protagonistas de vuestra vida, y en parte, de la nuestra, y después de vivir a tope, como solo vosotros sabéis hacer, estas jornadas; volveréis a vuestros lugares de origen, rebosantes de fe, esperanza y amor con la que descubriréis la bondad del corazón humano.
Una nueva etapa empieza para cada uno de vosotros. «¡No os guardéis a Cristo para vosotros mismos!» os exhorta el Santo Padre, «No se puede seguir a Jesús en solitario».
¡Gracias por vuestro ejemplo! ¡Gracias a todos porque llenáis nuestro corazón de esperanza! No olvidéis nunca que vosotros sois el futuro de la Iglesia, de la familia, de la sociedad. El mañana está en vuestras manos. «Las cuentas sobre el hombre, como muy bien ha señalado el cardenal S. Rylko, sin Dios no cuadran». Os corresponde a vosotros dar testimonio de ello con vuestra vida cristiana, respondiendo con generosidad a lo que Dios quiere para cada uno de vosotros. ¿¡No defraudéis al Señor!.
Vuestra aventura, como esa perla preciosa de la que nos habla el Evangelio (Mt 13, 43-46), y por la que vale la pena dejarlo todo, es extraordinaria, es fantástica, es un privilegio. Lo expresa muy bien esta canción de Fondo Flamenco:


…Y es fantástico
Dar gracias cada día
Fantástico es dar sin recibir esperar
Vivir enamorado
Dejar el luego para luego
Y es fantásticoooo
Que nunca volveremos a vivir este momento
Y es fan-tas-ti-co
Vivir sin miedo
Sin peros
Sin escusas para quedarse en el suelo
Cuando too está oscuro
Se busca, se encuentra, un motivo
Se empieza de nuevo
Olvida tus pesadillas
Porque es fantástica esta vida.


¡Ánimo y adelante!

miércoles, 24 de agosto de 2011

UN ARTÍCULO ESPLÉNDIDO SOBRE LA JMJ 2011

Con su habitual estilo directo y claro, el profesor Fernández Perandones ha publicado en el periódico Información un artículo sobre la JMJ 2011 que no tiene desperdicio. Lo comparto con vosotros desde este blog.

APUNTES DE UN PEREGRINO


Acabo de llegar de Madrid. He asistido como coordinador (ya no soy tan joven) de un grupo de estudiantes de la enseñanza pública. Me lo pidieron, ya que he participado en jornadas mundiales anteriores. Pasó a transcribir algunos apuntes de mis impresiones y reflexiones.Primer apunte. Dicen que el actual papa no tiene el carisma del anterior. Sin embargo, sigue reuniendo multitudes. Y es que los peregrinos vamos a ver y a escuchar al sucesor de Pedro, no a Wojtyla o a Ratzinger. Nos mueve la fe, y no la atracción que nos pueda producir una personalidad concreta. Pensamos que, allí donde está Pedro, hay mucha gracia de Dios, y de hecho son muy numerosas las decisiones de entrega a los demás en los diversos caminos de vida consagrada o en medio del mundo.


Segundo apunte. La JMJ es un encuentro fundamentalmente espiritual. Uno de los momentos culminantes del acto de Cuatro Vientos fue la oración ante la Eucaristía, que como todo el mundo sabe, para un católico, es Jesucristo, el Hijo de Dios. Unos minutos antes, una lluvia huracanada nos hizo resguardar como pudimos bajo paraguas, plásticos improvisados. Pero llegó ese momento de esa oración intensa. La inmensa multitud se arrodilló y se produjo un silencio impenetrable. Delante de nosotros, había un grupo de guatemaltecos; detrás, un grupo de serbios con un sacerdote que les traducía. El aguacero amainó. Gente tan distinta, orando con la misma fe. Difícil de olvidar. El papa no busca un baño de multitudes ni hace política. Busca que nos encontremos con Cristo. Es nuestra mejor manera de servir a la sociedad, de darnos a los demás.


Tercer apunte. Universalidad de la Iglesia. El asistir a estas jornadas nos aleja de la tentación de empequeñecer el cristianismo. Católico significa universal. Estar muy por encima de pequeños problemas particulares de cada país, de culturas concretas con las que tiene que convivir. Qué distinto el catolicismo de mis abuelos con el de ese chico malayo con el que coincidí en el metro, y que lucía un prominente tatuaje. Distintos, sí, pero con la misma fe.


Cuarto apunte. La organización. Las JMJ fueron idea de Juan Pablo II. Al cabo de 20 ediciones han tomado una dimensión, digamos «planetaria». Se trata de un acontecimiento religioso, cultural y social de primer orden que ha tenido lugar en ciudades como Roma, Sídney, Denver, Colonia, Buenos Aires o Manila, y que no ha ido si no creciendo en número y en organización.En efecto, a los pocos días, todos mis amigos madrileños estaban «alucinados» por la inmensa marea de gente joven de todos los países, festiva, alegre y positiva, y con ganas de compartir su fe. Y, también, por qué no decirlo, un poco avergonzados del empeño de unos pocos radicales en reventar los actos. En ninguna de las ciudades citadas anteriormente hubo provocaciones de ese tipo. Y, por supuesto, todas se han volcado. Madrid no podía ser menos, si quiere algún día, por ejemplo, ser merecedora de otros acontecimientos de mayor calibre. Entre los miles y miles de jóvenes con los que me he cruzado, no he visto ni una mala cara, ni un mal gesto, y eso que hemos soportado 40 grados y una lluvia torrencial con aparato eléctrico incluido.


Quinto apunte. Los que utilizan la crisis económica o la hambruna que padece ahora el Cuerno de África para criticar el evento caen en la más barata demagogia. En primer lugar, porque, en 2008, cuando Madrid aceptó ser sede de la JMJ, las autoridades decían que no había crisis y que nos encontrábamos en la Champion League de la economía mundial. En segundo lugar, porque la referencia a Somalia se puede utilizar en cualquier evento. Puestos a ser demagogos: se podrían haber anulado las fiestas de Elche y la Nit de l'Albà y enviar ese dinero a Somalia; se podría haber cancelado la Supercopa de España, y ayudar así a la zona afectada. Podrían haberse ahorrado los millones de viajeros este verano sus vacaciones, y con ese dinero paliar la hambruna. En Madrid, la gente iba con lo puesto. No era un viaje precisamente de placer, y la meta para todos era la conversión personal para conseguir un mundo mejor.


La JMJ, en fin, ha sido una gran acontecimiento para los participantes y, pienso, una buena noticia para España y para Madrid, que aumenta su proyección como sede organizadora, ya que la logística de tan complicado acontecimiento ha sido resuelta de una manera notable. Los que hemos asistido, más que orgullo, tenemos responsabilidad de no defraudar la fe que profesamos y contribuir con los demás al progreso y a la justicia de la sociedad. Que Dios nos ayude en esta tarea.

lunes, 22 de agosto de 2011

ORACION DE CONSAGRACIÓN DE LOS JÓVENES AL CORAZÓN DE JESÚS EN LA JMJ 2011

Señor Jesucristo,
Hermano, Amigo y Redentor del hombre, mira con amor a los jóvenes aquí reunidos
y abre para ellos la fuente eterna de tu misericordia,
que mana de tu Corazón abierto en la cruz.
Dóciles a tu llamada,
han venido para estar contigo y adorarte.
Con ardiente plegaria los consagro a tu Corazón
para que, arraigados y edificados en ti,
sean siempre tuyos, en la vida y en la muerte.
Que jamás se aparten de ti!
Otórgales un corazón semejante al tuyo,
manso y humilde,
para que escuchen siempre tu voz y tus mandatos,
cumplan tu voluntad
y sean, en medio del mundo,
alabanza de tu gloria,
de modo que los hombres,
contemplando sus obras,
den gloria al Padre,
con quien vives, feliz para siempre,
en la unidad del Espíritu Santo
por los siglos de los siglos.
Amén.

miércoles, 3 de agosto de 2011

LIBRO. SUPERFICIALES. ¿QUÉ ESTÁ HACIENDO INTERNET CON NUESTRAS MENTES?



Nicholas Carr. Taurus. Madrid (2010). 344 págs. 19,50 €. Traducción: Pedro Cifuentes.
MIGUEL ÁNGEL SÁNCHEZ DE LA NIETA. Aceprensa


Entender la cultura actual sin prestar atención al influjo de las nuevas tecnologías es desde hace años pretensión imposible. Internet cambia todo: economía, política, educación... y hasta el modo de conocer. Esta es la tesis que Nicholas Carr viene presentando desde hace tiempo, cuando publicó un sugerente y provocador artículo que tituló “¿Está Google volviéndonos tontos?” (cfr. Aceprensa, 1-07-2008). Este libro no es sino una documentada reafirmación de esa tesis.

El autor parte de una inquietante experiencia propia: la que sintió el día en el que él -licenciado en Letras y acostumbrado a sumergirse en la profundidad de textos escritos- comenzó a notar dificultad para concentrarse en un libro. De repente, después de una página o dos, su mente se disipaba, perdía el sosiego, el hilo. Algo pasaba en su cerebro.

Basándose en autorizadas voces de campos que van desde la neurología a la educación, Carr sostiene que la diaria entrega a las multitareas digitales está incidiendo de manera notoria en la manera de conocer de toda una generación. El pensamiento lineal entra en crisis. Se abre paso un mundo distraído, confundido, compulsivo y ansioso, que mientras premia lo rápido, eficiente y útil, se hace incapaz de concentrarse en una sola cosa; un mundo cultural herido en esas habilidades de reflexión y contemplación que conducen al pensamiento crítico y conceptual, dañado en la memoria a largo plazo y en la agilidad creativa.


Un precedente interesante de esta obra es el pequeño volumen del ensayista italiano Giovanni Sartori, Homo Videns. La sociedad teledirigida, quien no hacía sino constatar unos cambios que ahora Carr extiende a una nueva tecnología intelectual, la del escenario digital. Tanto Sartori como Carr son herederos de las ideas de McLuhan, para quien los medios no son solo canales de información. Proporcionan ciertamente la materia del pensamiento, pero también y sobre todo modelan el proceso de pensamiento.


“Y ahora llega Internet “, titulaba Sartori uno de los capítulos finales de su ensayo, sin apenas explayarse en el desarrollo del nuevo soporte. Pues bien: Internet ya está aquí, instalado en la cotidianeidad de la cultura. Y de analizar las consecuencias derivadas de este nuevo modo de aproximarse al conocimiento se encarga Carr en un libro que, como él mismo dice, es descriptivo y no de autoayuda. Abundan acertadas presentaciones de escenarios problemáticos para la adquisición de conocimientos. Desde luego, el libro es un buen diagnóstico. Pero escasean los tratamientos para aprovechar con acierto esta tecnología intelectual. Quizá baste uno concreto: su llamada a acotar a lo imprescindible la multitarea y primar la concentración particular en un quehacer exclusivo del momento.

martes, 26 de julio de 2011

NO TE RINDAS



25 julio 2011. Enrique Rojas. La Gaceta (Entrevista de C. Herrera)

Para el psiquiatra Enrique Rojas, lo importante es no tirar la toalla nunca. En tiempos de crisis, psiquiatra Enrique Rojas publica “No te rindas, una guía para aprender a ser optimista, aunque en ocasiones parezca imposible conseguirlo".

En tiempos de crisis, de desempleo e ‘indignados’, usted pide que no nos rindamos.

Las crisis bien entendidas son, en realidad, crisis de crecimiento, y la actual tiene un componente económico muy fuerte. Lo importante es no bajar la guardia. Tenemos que luchar contra viento y marea para no rendirnos. Esta es la clave.

Sus cuatro notas para la felicidad: amor, trabajo, cultura y amistad. Tenerlo todo parece imposible...
Para que una persona sea feliz hace falta que tenga un proyecto donde estén estas cuatro grandes notas. Pero el hombre es un animal descontento y la vida es deficitaria.

¿Podría ser el título de su libro un lema del movimiento 15-M?
No. El lema del libro viene del primer mandato de Tony Blair. El 15-M es un movimiento muy interesante de protesta. Tiene un fondo de indignación con relación al pasado, pero los veo desorientados. La protesta es buena, interesante y justa. Sin embargo, los noto perdidos y sin operatividad.

El suicidio es la primera causa externa de defunción. ¿Hay quien se rinde demasiado pronto?
Efectivamente. Para no rendirse daría tres consejos: ver siempre el lado positivo de todo, que lo tiene; tener una voluntad firme y sólida, y tener en la vida objetivos muy concretos.

Comenta que hay que perderle el miedo a la muerte, ¿cómo hacerlo?
La mejor fórmula es vivir intensamente y tener sentido espiritual. La vida para muchos se ha vuelto banal, intrascendente, plana, liviana, divertida y light. En este sentido, no me extraña que la gente tenga terror a la muerte. Si le quitamos el sentido espiritual a la vida, ocurre que tenemos una sociedad técnicamente muy perfecta, y humanamente muy perdida.

Suben también las muertes por demencias, sobre todo en mujeres. ¿Alguna explicación?
Estamos en la era de los psiquiatras. Los dos médicos que más han subido sus visitas en el mundo desarrollado son los psiquiatras y los cirujanos plásticos. El psiquiatra se ha convertido en el nuevo médico de cabecera. La sociedad está desestructurada, rota, a punto de saltar por los aires. La primera epidemia mundial ya no es el sida, ni la droga, ni las represiones, ni las grandes infecciones. Son las rupturas conyugales.

Habla de la hormona de la alegría, ¿dónde se esconde?
Me refiero a que hay un territorio biológico en el hombre donde se producen unas sustancias llamadas monoaminas biogénicas, culpables de que estemos mejor anímicamente. Pensar que la felicidad depende de una pastilla es una tontería. La felicidad consiste en estar contento con uno mismo, tener una personalidad sana y un proyecto de vida.

Le dedica un capítulo entero al amor. ¿Lo tenemos demasiado idealizado?
El amor es el primer argumento de la vida. Y el amor conyugal se ha convertido en un deporte de alto riesgo. La sociedad ha ido fabricando personas cada vez más endebles, más frágiles y livianas, con menos capacidad para amar y para sufrir. La gente cuando ahora habla del amor se echa a temblar, porque para estar bien con alguien hace falta estar menos bien con uno mismo.

¿Qué lecciones debemos sacar de la crisis?
Toda crisis debe ser una travesía para concienciarnos de la complejidad y riqueza de la vida. Es necesario que cada uno trabaje en su proyecto y en las cuatro claves para ser feliz.