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lunes, 20 de agosto de 2012

¡QUÉ DIFÍCIL ES CONVERTIRSE DEL ISLAM!

Mohammed Christophe Bilek, un argelino residente en Francia que se convirtió del Islam a la Iglesia Católica, habló en el canal Direct 8 sobre la persecución a los cristianos y el significado del bautismo para los musulmanes que encuentran a Cristo.

Las valientes declaraciones de Mohammed Christophe Bilek, que pueden convertirlo en blanco de la intolerancia religiosa a causa de su apostasía, revelan una realidad cotidiana en los países musulmanes.

Según transcribe Bernardo Cervellera para Asia News, en países como Marruecos, muchos de los sacerdotes y obispos de las regiones que sufren intolerancia religiosa optan por concentrarse en la atención a los fieles y sus familias, sin exponerse a perder la poca libertad religiosa que las autoridades les permiten tener.

Cervellera comentó el caso de un prelado en un país árabe, quien organizó un encuentro de diálogo interreligioso y fue contactado por la policía, que estaba preocupada de que esto fuera el inicio de actividades de “proselitismo y apostasía”.

“Es mucho más fácil seguir siendo musulmán”, reconoció Bilek en su intervención televisiva, pero afirmó que la diferencia es radical: “Seamos serios. Una cosa es decir “Hay un solo Dios para todos”, y otra decir que Él está interesado en mí, insignificante, hasta el extremo de “deificarme” en Jesús. Esta revelación fue mi llamada”, expresó. “Habiendo vivido en el Islam, practicado sus preceptos entre personas que aún son musulmanes, sigo deslumbrado por el descubrimiento del Evangelio. Para aquellos que vienen del Islam, esto significa romper con el pasado propio, con la familia y la comunidad (...) hay muchas excusas para no hacer esta ruptura, no aceptar la transformación, para no morir a uno mismo y seguir a Cristo”.

Bilek concluyó con la petición a no dejar solos a quienes deben afrontar grandes dificultades para vivir su fe: “Dejar el Islam es peligroso. Se hace a riesgo de la propia vida. Por eso, hermanos y hermanas en Occidente, acojan y ayuden a quienes lo hacen”.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

CUATRO CONCLUSIONES DEL ENCUENTRO DE REPRESENTANTES DE LAS RELIGIONES EN ASÍS

1. Compromiso con la paz
El Cántico de las criaturas, de san Francisco, esa alabanza a Dios por el hermano sol, la hermana nuestra madre tierra, los hermanos que perdonan y también la hermana muerte corporal, se convirtió en la mejor síntesis del compromiso asumido.
Benedicto XVI, al concluir el encuentro, reconocía con satisfacción que el objetivo se había logrado, pues esta peregrinación ha sido «expresión de que la dimensión espiritual es un elemento clave en la construcción de la paz».

2. Un testimonio para no creyentes
Benedicto XVI explicó que ha querido ampliar su invitación a estas personas, pues en el mundo hay cada vez «más personas a las que no les ha sido dado el don de poder creer y que, sin embargo, buscan la verdad, están en la búsqueda de Dios.


3. Capacidad de convocatoria
En la medida en la que el Papa se hace portavoz de ese mensaje de Cristo, que hunde sus raíces en lo más profundo del espíritu del ser humano, se convierte en portavoz de las esperanzas de paz y justicia de la Humanidad.


4. Ni sincretismo, ni relativismo
En Asís no hubo encuentros de oración común de líderes religiosos, pues la visión de Dios no es común. La oración tuvo lugar en silencio, por separado. Cada uno de los representantes pudo retirarse en las celdas del convento franciscano de Santa María de los Ángeles. Se evitó así ese sincretismo que escoge acríticamente elementos de las diferentes religiones para componer el propio panteón, y el relativismo que considera que las religiones equivalen, pues la verdad es imposible de alcanzar.

martes, 15 de noviembre de 2011

SOLIDARIDAD MÁS ALLÁ DE LAS CREENCIAS

SAN VICENTE DEL RASPEIG
Cáritas atiende en Santa Isabel a un centenar de familias, varias de ellas de confesión islámica


CLARA R. FORNER. INFORMACION 15.11.2011

Ver a una musulmana acudir a la parroquia no es algo tan extraño en un barrio deprimido y con alto nivel de inmigración como el de Santa Isabel. Cáritas atiende aquellos casos en los que las Administraciones no llegan, incluidas algunas familias de origen magrebí que se ven en la necesidad de pedir ayuda para dar de comer a sus hijos. Los voluntarios han atendido este año a alrededor de un centenar de familias, el 70% españolas y el resto inmigrantes.

Los martes es el día de reparto de comida en la parroquia de Santa Isabel. La pasada semana, como otras, hacía cola una mujer tocada con un pañuelo en la cabeza. Enrique Bernabeu, de Cáritas Interparroquial, explica que al profundizar en algunos casos les sorprende averiguar que algunas de las solicitantes "son tituladas universitarias, que hablan dos o tres idiomas y muy preparadas".

"A pesar de ser de otra religión no tienen problemas en venir aquí", apunta Bernabeu, quien señala que ellos tampoco preguntan por esta cuestión sino que tratan de actuar como "última puerta a la que la gente llama". Como anécdota relata que en las anteriores Navidades prepararon unos paquetes en los que se cuidaron de que no hubiera cerdo. Pero sí incluyeron pollo "y luego nos enteramos de que la habían dado" debido a que la carne no se había cortado cumpliendo con las prescripciones del Islam.


Cada vez que reparten comida, en la parroquia agotan las existencias porque, aunque en el barrio no se atienden más casos que en las otras parroquias de San Vicente, "hay muy pocos colaboradores fijos". Una aportación extraordinaria fue la que realizó recientemente la Asociación de Comerciantes de San Vicente con el rastrillo benéfico que organizó. Pero el dinero obtenido fue para las tres parroquias del municipio.


"Tenemos que hacer verdaderos equilibrios para ayudar a todas las familias que nos piden ayuda, ya que incluso estamos atendiendo a gente derivada de la Administración ya sea porque no tienen fondos o porque son casos crónicos, como los parados de larga duración", explica el voluntario de Cáritas. También se ocupan de los casos de urgencia, pues los Servicios Sociales están obligados a realizar unos trámites y verificaciones antes de otorgar una ayuda.

"Aunque somos la última puerta a la que la gente llama, cuando vienen también les pedimos que vayan primero a Servicios Sociales porque la Administración debe conocer cuáles son las necesidades. Además, la colaboración con ellos es muy estrecha", explica.

Aparte de los alimentos como arroz o leche, Cáritas mantiene un convenio con una panadería, una carnicería y una farmacia del barrio para completar la dieta y atender a los enfermos. En pocos casos pagan la factura de agua, luz, o la tasa de basuras pues "es prolongar la agonía y te queda la duda de qué pasará al mes siguiente".

El perfil del usuario es "una pareja joven o de cuarenta para arriba, en la que él trabajaba en la construcción y tiene prácticamente agotada su vida laboral". Para estas personas organizan talleres de formación y también para proporcionarles ayuda psicológica. Este mes han puesto en marcha uno de autoestima dirigido principalmente a los hombres porque "en el 90% de las parejas es ella la que viene a demandar la ayuda. También intentan vender lotería, chatarra... Mientras, el marido se queda en casa deprimido, sin arreglo personal y tumbado en al cama", señala Bernabeu. Con estas sesiones se trata de que ellos recuperen la dignidad y aprendan pequeños oficios.

Es tan duro comerse el orgullo que "hay gente que viene llorando; que entra a pedir ayuda después de haber dado veinte vueltas alrededor de la iglesia o que lleva un mes pensándolo", indica Bernabeu, quien recuerda que "hay niños que van al colegio sin haber desayunado".

También destaca que Cáritas Interparroquial funciona con voluntarios, "no hay nadie en nómina y lo que queremos es potenciar la solidaridad". A aquellas personas que "por ideología no se acercan a la Iglesia, les pedimos que ayuden ellos directamente comprometiéndose a pagar el pan y la leche a alguna familia que lo necesite". Es necesario porque "antes daban los que más tenían a los que menos tenían, pero ahora el que tiene da al que no tiene nada".